Entrevista a Federico Rodríguez Trillo Director de la División de Energía de XEAL, tras recibir el Premio innovación energética.

Entrevista a Federico Rodríguez Trillo Director de la División de Energía de XEAL, tras recibir el Premio innovación energética.

Una vez que ya se ha efectuado la entrega de  los Premios de la Industria y Energía de Galicia 2026, el pasado 5 de junio, entrevistamos a Federico Rodríguez Trillo, Director de la División de Energía de XEAL, tras recibir el Premio innovación energética, para hablar de su proyecto y su papel en la ingeniería industrial.

Federico nos responde a estas preguntas:

1. ¿Qué significa recibir este reconocimiento por la renovación de una infraestructura tan emblemática como la Central de Fervenza?
Para nosotros es un orgullo enorme, especialmente para el equipo multidisciplinar que ha trabajado en este proyecto. Que el Colegio de Ingenieros Industriales de Galicia distinga esta actuación tiene un valor especial, porque viene de una institución que conoce bien lo que implica un proyecto de esta naturaleza.
La Central de Fervenza I lleva más de cincuenta años generando energía renovable en el río Xallas, en el corazón de A Costa da Morte. Lo que hemos hecho no ha sido simplemente renovarla: la hemos transformado en un activo inteligente. Pasamos de un modelo operativo de 1966, a otro de control y operación en remoto integrado en nuestro centro de control. Eso, en una instalación con esta historia y en un entorno tan singular como este, no es trivial.
Este premio confirma que el camino que seguimos en XEAL —modernizar desde dentro, con rigor técnico y confiando en nuestro talento— es el adecuado. Y lo digo siempre: este reconocimiento es del equipo de XEAL y de las empresas gallegas que han trabajado con nosotros.

2. ¿Cuál ha sido el mayor desafío técnico de un proyecto que combina modernización, digitalización y sostenibilidad?
Crear una arquitectura de control y supervisión completamente nueva sobre una instalación con una configuración electromecánica de hace seis décadas.
En la parte de digitalización, pasamos de una supervisión muy limitada, a integrar más de 500 nuevas señales en nuestro sistema SCADA para poder operar y supervisar la central en remoto. Detrás de todo ello hay mucha ingeniería, instrumentación nueva en campo, cableado de señales, armarios de control nuevos, comunicaciones redundantes y la adaptación completa de la lógica de automatización. Cada señal hay que definirla, cablearla, programarla, probarla y validarla. Y estamos hablando de un entorno donde un fallo puede afectar a la seguridad de la presa, así que no hay margen para errores.
En la parte hidromecánica, la actuación más crítica fue la instalación de la válvula de asiento plano en la tubería forzada. Es un elemento de seguridad clave, de más de 10 metros de altura, que permite el corte seguro del caudal y refuerza nuestra capacidad de respuesta ante cualquier contingencia en la conducción. Montarla en las condiciones de espacio y acceso de esa instalación fue un reto logístico y de ingeniería importante.
Y luego está la dimensión medioambiental: actuaciones de integración paisajística y de protección de la fauna piscícola, porque trabajamos en el entornos especiales y eso exige un enorme cuidado. 
Todo esto se completó en unos seis meses, lo que da una idea del nivel de coordinación que requirió entre mecánica, eléctrica, electrónica, obra civil, medio ambiente y seguridad.

3. ¿Cómo contribuye la ingeniería a prolongar la vida útil de infraestructuras energéticas estratégicas?
Es lo que lo hace posible, directamente. El desarrollo de planes de acción para mantener y modernizar las infraestructuras. Tanto la obra civil, como los equipos electromecánicos, los sistemas de protección, el control y la instrumentación necesitan renovarse para que la instalación siga siendo segura, eficiente y esté al nivel de los estándares actuales.
Lo que hemos hecho en Fervenza es exactamente eso. Hemos sustituido o modernizado elementos del circuito de potencia y de los sistemas auxiliares, hemos implantado una capa de digitalización completa que nos permite pasar de un mantenimiento correctivo a uno preventivo y predictivo basado en datos-algo clave para nosotros- y hemos reforzado los elementos de seguridad hidráulica. Al final, la central produce la misma energía limpia de siempre, pero ahora la operamos con más seguridad, más eficiencia y con una capacidad de diagnóstico en tiempo real que antes sencillamente no teníamos.
Esto requiere un diagnóstico riguroso del estado de cada equipo, ingeniería de detalle para cada solución y una ejecución que no se puede permitir paradas largas ni sorpresas. La ingeniería no es un gasto: es la inversión que garantiza que estas infraestructuras sigan operativas durante décadas.

4. ¿Qué importancia tiene seguir innovando en tecnologías hidráulicas dentro de la transición energética?
Vital. Y creo que no siempre se le reconoce lo suficiente. Se habla mucho de eólica y solar, con razón, pero la hidráulica tiene algo que ninguna otra renovable tiene hoy a esa escala: es gestionable. Una central hidroeléctrica puede arrancar y sincronizar con la red en minutos, aportando estabilidad física a la red, puede almacenar energía en forma de agua embalsada y, en el caso de las centrales de bombeo, funciona como una batería a gran escala, absorbiendo excedentes renovables y devolviéndolos cuando el sistema los necesita.
Con la penetración de renovables intermitentes creciendo cada año, la hidráulica es el estabilizador natural del sistema eléctrico. Innovar aquí significa mejorar rendimientos, digitalizar la operación para gestionar mejor el recurso hídrico, adaptar instalaciones a los nuevos regímenes hidrológicos que trae el cambio climático y desarrollar nuevos activos de almacenamiento.
No nos podemos olvidar del impacto positivo que tienen las hidroeléctricas en contribuir a la laminación de inundaciones y al abastecimiento de agua en las comunidades del entorno.
En XEAL lo tenemos claro. Además de modernizar centrales como Fervenza I, estamos trabajando en el proyecto de la central hidroeléctrica de bombeo de Monte da Ruña, que aportará capacidad de almacenamiento al sistema, y en la planta de carbón vegetal de Dumbría, que diversifica nuestro porfolio industrial y contribuye a desarrollar tejido productivo en la comarca. 
Innovar en hidroeléctrica es asegurar que un recurso estratégico de Galicia siga siendo competitivo y relevante en el mix energético que viene.

5. ¿Qué lecciones deja este proyecto para futuras actuaciones en instalaciones energéticas?
Destacaría cuatro lecciones concretas.
La primera: renovar puede ser tan innovador como construir de nuevo, o más. Intervenir en una instalación de más de cincuenta años, con sus limitaciones de espacio, de acceso y de operación, te obliga a un nivel de ingeniería de detalle y de adaptación que muchas veces no aparece en un proyecto nuevo. En Fervenza hemos diseñado soluciones a medida para encajar tecnología actual en una configuración que nadie pensó para ello.
La segunda: la digitalización es un medio, no un fin. Las 500 señales que hemos incorporado tienen valor porque nos permiten saber en tiempo real qué está pasando en la central, anticiparnos a los problemas, optimizar la operación y decidir con datos encima de la mesa. Eso es lo que realmente convierte a Fervenza en un activo inteligente y la integra en el  ambicioso proyecto de digitalización que estamos desarrollando en XEAL.
La tercera: el talento está aquí. Este proyecto se ha desarrollado desde las áreas técnicas de XEAL, de forma transversal, con empresas gallegas como AIN Active, Núñez Vigo, Técnicas de Soft, Serye Ingenieros y Ele31 aportando un nivel técnico sobresaliente. Nosotros trabajamos en una multinacional con más de 10.000 personas repartidas por todo el mundo, y lo decimos con conocimiento de causa: en Galicia hay talento, capacidad de innovación y músculo industrial puntero para liderar la modernización de nuestras infraestructuras energéticas.
Y la cuarta: Fervenza no es un caso aislado. Es la maduración de un modelo que en XEAL estamos llevando de forma sistemática a todas nuestras instalaciones. Priorizar la operación eficiente, el análisis de datos, apostar por el mantenimiento preventivo y predictivo, crecer modernizando lo que ya tenemos y a la vez impulsando proyectos nuevos. Cada actuación que completamos nos deja algo que aplicamos en la siguiente. Esa manera de entender la mejora continua es, creo, lo que mejor define hoy el camino de XEAL.

Agradecemos a Federico su tiempo y sus valiosas respuestas. Felicitamos nuevamente a XEAL por su Premio y les deseamos un futuro lleno de éxitos.

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