Colegiados en el Exterior: Donato García García nos cuenta su experiencia en Brasil | ICOIIG

28/05/2021
Colegiados en el Exterior: Donato García García nos cuenta su experiencia en Brasil | ICOIIG

Continuamos con las entrevistas realizadas a compañeros que están fuera de nuestras fronteras, para ayudar a aquellos Ingenieros que quieran emprender una carrera profesional en el extranjero o pasar una temporada trabajando fuera de España, para que tengan una visión real de la situación de los Ingenieros en distintos países, difundiendo sus vivencias.

Donato García García , Ingeniero Industrial, Colegiado desde Enero de 2017 con el Nº 1628 que lleva en Brasil 10 años y conoce el entorno del ingeniero industrial y las oportunidades de este país nos cuenta su experiencia.

¿Qué te llevó a salir de España?

La crisis del 2008 paralizó el sector de la construcción en el cual me encontraba, y decidí tomar un respiro para viajar y ver nuevas oportunidades de negocio fuera de España. Me atraía conocer nuevas culturas y modelos diferentes que se salgan de lo habitual que tenemos en nuestro país.

Desde un punto de vista más personal, necesitaba una experiencia enriquecedora. Siempre había viajado mucho, pero muchas veces quería dejar de ser un turista para ser un emprendedor local y conocer más del lugar. Así que cogí la mochila y me fui a recorrer Latinoamérica.

¿Cómo fueron tus inicios en Brasil?

Mis inicios allí fueron complicados. Hay dos frases que cualquier persona que haya trabajado o emprendido en Brasil conoce bien. Una es “Brasil não é para principiantes” y es cierto, pues te encuentras con una burocracia interminable, leyes proteccionistas, y grandes barreras culturales. La otra es el “jeitinho brasileiro”, que es una manera informal de hacer todas las cosas (allí muchas veces lo más eficiente no es lo que funciona).

Normalmente en Brasil tendemos a confiarnos por el idioma, la cultura, y las grandes oportunidades que existen allí. También pensamos que al ser españoles, seremos tratados como en Colombia, Perú o México, pero no es así, es muy diferente. También tiene cosas muy buenas, como lugares paradisiacos, grandísimas oportunidades para los que consiguen entrar en el país y especialmente su gente, que es muy amable y tienen un modo diferente de ver la vida.

Después de 10 años en el país, os puedo decir que vivo en São Paulo y estoy encantado. Brasil es un país lleno de oportunidades y lo recomiendo a cualquier emprendedor o empresa que esté pensando en entrar allí. Es una maravilla… pero tal como dicen ellos, no es para principiantes.


¿Cómo es la situación de la Ingeniería en Brasil si se compara con España?

Para un Ingeniero como nosotros la primera dificultad está convalidar el título, lo cual no es fácil, pues lo normal es que haya que examinarse de varias asignaturas para convalidarlo. Debido a ello, muchas empresas españolas acaban por contratar un Ingeniero brasileño (o de Mercosur) para que firme. Si no pretendéis firmar, entonces no hay problema y lo que más cuenta allí es la experiencia laboral. Los profesionales brasileños son muy buenos técnicamente, hablan varios idiomas y normalmente están muy especializados por área. Para ellos España no es un referente, y siempre miran hacia Estados Unidos y Alemania.

Debido a que Brasil es como un continente (es más extenso que Europa), tiene muchas diferencias de un estado a otro. Cada estado tiene su fiscalidad propia, sus normas y hay enormes diferencias sociales entre ellos. Es decir, encontraremos ciudades parecidas a New York, y otras que solo hay favelas y pobreza.

Esta misma diferencia se transmite a la industria. Brasil tiene una “gran industria” de primer nivel y muy actualizada, debido a que todas las grandes multinacionales están allí posicionadas. Las innovaciones son muy grandes, y a la altura de los mejores países. Ya en la “pequeña o mediana industria” no ocurre lo mismo, pues están más desprotegidos (por ejemplo frente a China), hay falta de mano de obra cualificada en algunas áreas, y debido a todos esos problemas aún hay muchos espacios vacíos. Aquí hay una buena oportunidad para los emprendedores o las empresas españolas.

Para que entendáis la complicación, os puedo dar un ejemplo: cada estado tiene sus impuestos propios, y cuando una fábrica está en un estado y vende en otro, tiene que pasar por varias “fronteras estatales” y pagar impuestos. La ingeniería fiscal interna (local) es tan compleja, que es una de las grandes dificultades de muchas empresas. Otras cosas que vuelven complejo trabajar en Brasil es la alta variación cambial de su divisa, y los altísimos impuestos sobre préstamos bancarios.

La cadena productiva de Brasil es enorme y muy fuerte en áreas como agronegocio (agricultura y ganadería), minería, automoción y la industria farmacéutica. En comparación con España resaltaría la diferencia en algunas áreas (como la energía) y la gran cantidad de empresas extranjeras situadas en el país.

¿Qué consejo darías a los ingenieros que buscan cumplir sus objetivos en el extranjero?

Creo que el gran reto al que se va a enfrentar un ingeniero español es cultural e idiomático. La solución a un problema es diferente, dependiendo de la cultura del lugar. Por tanto mi consejo es prepararse bien en idiomas e integrarse con la cultura local para poder tomar buenas decisiones.

Otro consejo es no fiarse de los estereotipos. Nosotros venimos de un país donde todos tenemos acceso a buena educación, casi todos somos muy parecidos físicamente (blancos, mismos rasgos, misma cultura, etc.), y donde normalmente los estafadores tienen nombre pues la gente se conoce. Cuando estas en otro país como Brasil, os vais a encontrar en equipos multiculturales, brasileños con rasgos japoneses, africanos, o alemanes, y buenos ingenieros que llevan trabajando desde los 8 años (porque no tenían acceso a buena educación y vivían en una favela). Y como no, también vais a encontrar estafadores de todo tipo que os pueden meter en grandes problemas.

Una última recomendación es apoyarse con alguien de confianza que ya esté en el país donde vais. Siempre hay alguien dispuesto a ayudar.